En su reciente visita a Colombia para participar como conferencista internacional en el Seminario Pedro Amaya, Tony Rahilly, Director General del Industrial Research Assistance Program (Irap) de Canadá, habló de su experiencia como alto ejecutivo de esta entidad y del trabajo realizado para involucrar al sector empresarial en las actividades de ciencia, tecnología e innovación.
Colciencias. ¿Cómo nació el Irap y cuál ha sido su proceso de consolidación?
Tony Rahilly. Durante la Segunda Guerra Mundial los gobiernos hicieron esfuerzos de desarrollo tecnológico para apoyar al sector Defensa, estos esfuerzos se materializaron mediante un programa de asesores técnicos que una vez terminada la guerra, se especializaron en la recuperación industrial de la post guerra.
En 1947, el Consejo Nacional de Investigación Canadiense absorbió el programa de asesores técnicos y lo llamó “Tecnology Information Service”, conformado por un grupo de personas con experiencia en negocios que proveían de asistencia técnica y ayudaban a las empresas a crecer después de la guerra.
En 1962, la dirección del Consejo Nacional de Investigación decidió que además de la asesoría, era necesario apoyar a las empresas con dinero. Entonces presentó una propuesta al gobierno para apoyar económicamente a las empresas después de la guerra.
En 1964 el programa demostró su éxito y fue llamado Industrial Research Assistance Program (Irap), inicialmente con dos brazos operativos, uno de apoyo técnico y otro de apoyo económico. Finalmente, en 1978, se unieron todos los esfuerzos para prestar asistencia integral a las pequeñas y medianas empresas, algo que en la actualidad continua vigente.
¿De dónde viene el financiamiento del Irap?
La primera fuente de financiación viene directamente del Gobierno central canadiense de manera permanente y renovada cada cinco años.
En algunas ocasiones contamos con un fondo para atender programas especiales, como aquellos de recuperación económica en tiempos de crisis, pero el dinero también es del gobierno canadiense.
La diferencia está en que los recursos permanentes crecen de manera moderada cada cinco años, mientras los recursos del fondo son variables dependiendo del propósito especial; por ejemplo, en Montreal se dispone de 30 millones de dólares para apoyar el desarrollo de vacunas contra el sida.
Somos capaces de captar recursos variables, por que disponemos de la flexibilidad para la ejecución de recursos adicionales, sin necesidad de cambiar la estructura.
¿Cuál es el mecanismo del Irap para financiar proyectos?
Financiamos proyectos de innovación, investigación y desarrollo que van más allá de apoyar esfuerzos de investigación. Estos proyectos pueden obtener recursos del Irap que van desde los 50 mil dólares canadienses hasta 1 millón.
En las propuestas cada proyecto debe incluir cuál es el mercado potencial, el objetivo, la solución del problema, los retos tecnológicos y el proceso de implementación.
Lo más importante es que todo el proceso de elaboración de la propuesta es acompañado por asesores del Irap, de tal forma que ellos hacen retroalimentación continua durante la elaboración de las propuestas. Para eso contamos con un personal con gran experiencia en gestión de proyectos, pues para un asesor es más fácil asesorar un proyecto cuando ha tenido cien.
Otro aspecto que miramos con detalle es el alcance de la empresa y hasta donde ha llegado en el mercado con productos exitosos, por esta razón evaluamos los planes de negocios y la situación financiera de la compañía.
El Irap también apoya iniciativas de menos de cincuenta mil dólares canadienses para actividades que están relacionadas con innovación, pero que no son propiamente investigación o desarrollo. Por ejemplo, el reclutamiento de jóvenes profesionales en cualquier área, estudios de inteligencia de mercado, viajes con propósitos comerciales dentro y fuera de Canadá.
¿En la evaluación de los proyectos intervienen personas externas?
En el proceso de evaluación utilizamos internos y externos, algunas veces nos colaboran profesores universitarios, investigadores; no obstante, el personal en el Irap está muy bien preparado, lo que nos permite evaluar la mayoría de los proyectos de manera interna, sólo cuando existe un requerimiento técnico específico, del cual no hay experto, se busca apoyo externo.
Esta capacidad interna es la que nos permite responder con flexibilidad a las empresas. Tenemos 240 asesores tecnológicos y 400 personas en la parte administrativa.
¿Cómo se determinan los indicadores de impacto y desempeño en el Irap?
Todos los años se presentan unos objetivos para aprobación basados en los del gobierno canadiense, en un proceso de concertación institucional; sin embargo, no hay una única medida o indicador que nos permita cuantificar.
En resumen ¿Cuál es la contribución del Irap a los canadienses?
Es la razón por la cual existimos: creación de riqueza para los canadienses. Si nosotros conseguimos que más compañías sean exitosas, aumentamos la productividad de la economía y el empleo.
Adicionalmente, las compañías pagan sus impuestos. Entonces, si demostramos que hay aumento en el recaudo de impuestos, gracias a las empresas que apoyamos, estamos generando mayores ingresos para el gobierno.






